Características
Cuidados
Periodo de floración
Características
Plantar adecuadamente
Cultivo de las dalias
Originarias de México y Centroamérica, estas bellezas botánicas pertenecen, taxonómicamente, a la familia de las compuestas (Asteraceae, o también Compositae). En parterres, macizos o en macetas, las dalias prefieren los lugares bien soleados y un suelo bien drenado y rico en nutrientes. En las zonas de veranos muy calurosos, la floración se detiene cuando se superan los 32-35 ºC, por lo que agradecen algo de sombra durante las horas centrales del día.
Las dalias son muy sensibles a las heladas. Por eso conviene plantar los tubérculos a unos 10 cm de profundidad cuando haya pasado el riesgo de heladas: en el litoral mediterráneo y en las zonas de clima suave, a partir de marzo; en el interior y en zonas de montaña, entre finales de abril y mayo. Si quieres adelantar la floración, puedes hacerlas brotar en macetas, en un lugar luminoso y resguardado, de cuatro a seis semanas antes de plantarlas. Trasplántalas al jardín o a su maceta definitiva cuando ya no haya riesgo de heladas.
Las dalias lucen espectaculares en grupos o macizos. Planta las variedades pequeñas a 30-40 cm de distancia y las grandes a 70-100 cm. Las que superan 1 m de altura necesitan un tutor para crecer sanas y bien sujetas.
Cuidar adecuadamente
Cuidados de las dalias
Las dalias requieren, en cierta medida, más cuidados que otras plantas, pero nos recompensan con una floración particularmente prolongada. En verano, en plena floración, necesitan más agua, así que riégalas con regularidad, a primera hora de la mañana o al atardecer. Riega las dalias en maceta siempre a ras del substrato, sin mojar hojas ni flores, y mejor poco y a menudo que mucho de golpe: no toleran el encharcamiento.
Una capa de acolchado sobre la tierra te ayudará a mantener la humedad durante los meses más cálidos del verano.
Las dalias necesitan los nutrientes suficientes para desarrollar su exuberante floración. Lo ideal es incorporar el fertilizante a la tierra en el momento de plantarlas. Te aconsejamos usar un fertilizante para plantas de flor. Un fertilizante de liberación lenta cubre buena parte de la temporada con una sola aplicación. En maceta, compleméntalo con un fertilizante líquido cada 15 días durante la floración.
Además de un riego suficiente, retirar las flores marchitas es uno de los cuidados más importantes que requieren las dalias. Córtalas en cuanto se marchiten para favorecer la formación de nuevos capullos. Cuanto más a menudo lo hagas, más prolongada y exuberante será la floración.
En buena parte de la costa mediterránea, el litoral atlántico, Canarias y las zonas con inviernos suaves, puedes dejar los tubérculos enterrados. Basta con cortar los tallos secos y cubrir el suelo con una buena capa de acolchado (siempre que la tierra drene bien).
En el interior y en zonas con heladas frecuentes, lo mejor es desenterrarlos. Corta los tallos a unos 5-6 cm del suelo y desentierra los tubérculos con cuidado. No te precipites: espera a que las primeras heladas ennegrezcan las hojas para que los tubérculos tengan tiempo de acumular reservas. Déjalos secar unos días a la sombra, colócalos en una caja con arena seca y guárdala en un lugar fresco, seco y protegido de las heladas. Revisa de vez en cuando que no se pudran durante los meses de invierno y retira las partes dañadas.
Más información sobre plantas de flor
Quizás te interese alguno de estos productos