
Cuidado del césped
Un césped verde intenso y recién cortado no solo es un regalo para la vista en el sentido más estricto de la palabra; el corte regular es una de las medidas de mantenimiento más importantes para la alfombra verde. Esto se debe a que el corte regular provoca que el césped se ramifique y crezca en anchura, dando lugar a un manto denso y resistente al musgo y las malas hierbas.
El primer corte del año debe efectuarse cuando el césped haya alcanzado una altura de 7 centímetros. Como regla general, recomendamos un corte por semana durante la temporada de crecimiento, que se concentra entre primavera y otoño. Durante la fase de mayor crecimiento, entre abril y junio y a principios de otoño, también pueden hacerse varios cortes a la semana.
La frecuencia con la que debe cortar el césped también depende del tipo de césped y de semilla: los céspedes ornamentales deben cortarse con más frecuencia que los resistentes, y las gramíneas crecen a ritmos diferentes según la variedad, la edad y la calidad de la semilla de césped. En zonas cálidas del centro y sur peninsular, es habitual sembrar céspedes de temporada cálida como la grama (Cynodon): crece mucho en verano y ralentiza su crecimiento en invierno, por lo que las siegas deben realizarse durante el período de crecimiento.
Con temperaturas moderadas, se puede segar a cualquier hora del día. Sin embargo, si hace demasiado calor o está muy seco, es mejor posponer el corte hasta el atardecer, ya que cortar al mediodía, cuando el sol está en su punto más alto, causaría estrés a tu césped. El suelo podría secarse más rápidamente tras el corte y las briznas de hierba, especialmente sensibles, podrían quemarse.
El momento del último corte del año depende de la temperatura, ya que el césped sigue creciendo incluso a temperaturas relativamente bajas. El crecimiento solo se detiene cuando la temperatura del suelo desciende por debajo de 9 grados. Mientras el suelo se mantenga por encima de esa temperatura, conviene seguir cortando.
Sobre todo después de abonar, es importante cortar el césped hasta que deje de crecer. En zonas de interior o de alta montaña, este último corte lo preparará para soportar las heladas.

En España, el corte del césped no está regulado con un horario único y a nivel estatal. El uso de cortacéspedes, desbrozadoras y otra maquinaria de jardín se regula a través de las ordenanzas municipales de ruido y/o de las normas de la comunidad de propietarios o de la urbanización. Es habitual que se prohíba durante las horas de descanso (mediodía y noche), así como los domingos y festivos, pero no siempre es así.
Infórmate de antemano sobre las normas de tu pueblo o ciudad así como de las de tu urbanización o comunidad de vecinos. Los horarios pueden variar en función de la maquinaria a utilizar (cortacésped, desbrozadora, cortacésped cilíndrico, etc.), del Ayuntamiento y pueden ser aún más restrictivas en tu comunidad de propietarios.

Los céspedes estándar se cortan a una altura de unos 4-5 centímetros, mientras que para los céspedes a la sombra se recomienda una altura de unos 6 centímetros. Nunca cortes demasiado bajo, ya que esto retrasa el crecimiento y se forman calvas que rápidamente serán ocupadas por las malas hierbas. Como regla general, nunca elimines más de un tercio de la altura del césped en un solo corte. También hay otras pautas a seguir dependiendo de la época del año:
Si te tomas unas semanas de vacaciones en verano y tu jardín se queda sin mantenimiento, no debes recortar el césped de forma radical después. Si el césped ha crecido demasiado, es mejor recortarlo a su altura ideal por etapas, con varios días de intervalo. En los meses más cálidos de verano, el césped debe cortarse más alto. De este modo, la hierba da sombra al suelo y se conserva mejor la humedad.
A finales de otoño o en invierno, recomendamos dejar el césped entre 5-6 cm de altura. De lo contrario, en zonas con heladas, las raíces quedan más expuestas. Sin embargo, hay que tener cuidado de no dejar crecer demasiado el césped: puede romperse si se pisa después de una helada y aumenta el riesgo de aparición de enfermedades fúngicas. Por tanto, el césped no debe superar los 6 centímetros de altura.
Aquí encontrarás un resumen de las alturas de corte óptimas para cortar el césped:
| Situación inicial | Altura de corte al cortar el césped |
|---|---|
Césped resistente | 4-5 cm |
Césped de sombra | 6 cm |
Césped muy alto | Cortar hasta la altura ideal por etapas |
Verano | aprox. 1-2 cm más alto de lo habitual |
Finales de otoño - invierno | 5-6 cm |
Temperaturas del suelo inferiores a 9 grados | No segar ya que la hierba no crece |
Unas cuchillas afiladas son condición indispensable para un corte preciso. Deben afilarse cuando muestren bordes deshilachados y las puntas se vuelvan grises y ocres. Solo así conseguirás un corte uniforme.
Si no basta con el afilado, hay que renovar las cuchillas. Lo mejor es segar solo con tiempo seco y cuando el suelo está seco; de lo contrario la hierba se dañará más de lo necesario. En condiciones húmedas, la hierba se apelmaza y dificulta un corte limpio y uniforme. Si necesitas cortar el césped después de un chaparrón, en nuestro artículo encontrarás consejos para cortar el césped mojado. Si necesitas más información sobre cómo cortar con precisión los bordes del césped puedes encontrarla aquí.
Los recortes deben retirarse siempre del césped después de cortarlo, ya que se descomponen muy lentamente y pueden contribuir a la formación de fieltro. Déjalos si estás utilizando un cortacésped con función mulching o un robot cortacésped, ya que estos cortan la hierba en trozos tan pequeños que pueden permanecer en el césped. Eso sí: procura que las briznas de hierba no sean demasiado largas, ya que de lo contrario se acumulará demasiado material de acolchado y el césped ya no podrá respirar. Encontrarás más información sobre los posibles usos y opciones de eliminación de restos de césped en nuestro artículo "Qué hacer con los restos de césped".

La desventaja de cortar el césped y retirar los recortes es que se pierde parte de los nutrientes. Pero es precisamente después de segar cuando las gramíneas necesitan mucho nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, hierro y oligoelementos para su crecimiento. De lo contrario, el césped no rebrota, pierde su color verde y se vuelve más fino, dejando espacio para que crezcan el musgo y las malas hierbas .
Puedes compensarlo con una fertilización equilibrada. Por lo tanto, la siega regular y un abonado adecuado deberían ir siempre de la mano como medidas de mantenimiento. Espera uno o dos días después de cortar el césped antes de abonar. Durante este tiempo, las heridas producidas por el cortacésped pueden cicatrizar y no se producirán quemaduras. En nuestro artículo "Abonar el césped de forma sencilla" encontrarás información sobre otros aspectos a tener en cuenta a la hora de abonar.
Abona el césped y córtalo 1-2 veces antes de escarificar para fortalecerlo y evitar pérdida de nutrientes. Hazlo en primavera o inicio de otoño, cuando crece activamente, y evita verano e invierno por estrés climático.
Al triturar el césped, se le devuelven algunos nutrientes. Sin embargo, el mulching o acolchado no es adecuado para todas las zonas. En el artículo "Acolchado del césped: un truco para conseguir un césped bonito", te explicamos cuándo puede tener sentido utilizar un cortacésped con función mulching y cuáles son sus ventajas e inconvenientes.
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