Características
Cuidados
Periodo de floración
Características
Plantar adecuadamente
Plantar hortensias
Las hortensias (Hydrangea) suelen crecer en forma de arbustos con abundantes flores y hojas de color verde oscuro. Sin embargo, las hortensias trepadoras (Hydrangea petiolaris) también forman parte de las aproximadamente 80 especies del género Hydrangea, que crecen en una gran variedad de colores y tamaños. Aquí te presentamos algunas de las especies más comunes:
Encontrarás información detallada e imágenes sobre las diferentes especies de hortensias y sus variedades en el artículo«La diversidad de las hortensias: ¿qué especies de hortensias existen?».
La hortensia figura entre las plantas ornamentales más populares de nuestros jardines, seguramente por sus preciosas flores y su gran variedad. Pero, ¿cuándo es realmente la «temporada» de las hortensias? El periodo de floración se extiende aproximadamente desde mayo hasta septiembre. La fecha exacta y la duración de la floración dependen de la especie de hortensia; por ejemplo, las hortensias comunes, las paniculadas y las de montaña florecen antes que las de hoja de roble. La hortensia común «Endless Summer» florece incluso de forma continuada hasta bien entrado el otoño.
Los cuidados también pueden influir en el periodo de floración: si la ubicación, el riego y el abono son los adecuados, y si la poda se ha realizado correctamente, tus hortensias te recompensarán con numerosos capullos y una floración especialmente exuberante y duradera. En buenas condiciones, la planta florece entre seis y ocho semanas.
La hortensia es muy versátil: ya sea en maceta o en parterre, sus encantadoras flores realzan de forma magnífica el balcón, la terraza y el jardín. Incluso pueden convertirse en un elemento llamativo en el interior de una vivienda. Las plantas prefieren un lugar aireado y con semisombra. Deben protegerse del sol directo, sobre todo al mediodía, ya que en un lugar a pleno sol los pétalos pierden rápidamente su color. En clima mediterráneo, con una insolación estival intensa, la semisombra deja de ser una recomendación para volverse un requisito. Por lo tanto, es preferible un lugar con sombra antes que a pleno sol.
También es importante contar con el suelo adecuado o un substrato apropiado. Y es que las hortensias son plantas acidófilas y prefieren suelos ácidos con un pH de entre cuatro y cinco. Conviene tener presente que buena parte de los suelos españoles —sobre todo en zonas mediterráneas y de interior— son calcáreos y alcalinos, justo lo contrario de lo que necesitan las hortensias. Por eso, en gran parte de España lo más práctico es cultivarla en maceta con un substrato ácido específico, mientras que en el norte atlántico (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco), de suelos ácidos y veranos suaves, prospera sin dificultad en el jardín.
En el caso de las variedades azules y lilas, el pH del suelo debe ser más bajo que en las variedades de hortensias blancas o rosas. Si el pH no es el adecuado, es posible que el color de las flores cambie: las hortensias azules o lilas pueden florecer de repente en tonos rosa pálido o púrpura. Lo ideal es que la tierra tenga propiedades de retención de agua, ya que estos arbustos prefieren un suelo húmedo. No obstante, hay que evitar los encharcamientos por el riesgo de pudrición de las raíces. El substrato COMPO SANA® Hortensias y Azaleas, por ejemplo, está especialmente adaptado a las necesidades de las hortensias.

La época ideal para plantar hortensias es en otoño (octubre-noviembre): así la planta enraíza durante el invierno y llega al verano ya establecida, en lugar de afrontar el calor recién trasplantada. A la hora de plantarlas en el jardín, sigue estos pasos:
1. Mejora del suelo (si es necesario): comprueba primero el suelo. Tal y como se ha descrito anteriormente, lo ideal es que tenga un pH de entre cuatro y cinco.
2. Cavar los hoyos de plantación: para que tus hortensias echen raíces correctamente, necesitan suficiente oxígeno en el suelo. Por lo tanto, cava los hoyos lo más anchos posible. Puedes guiarte por el tamaño del cepellón, y formar un hoyo que sea al menos una vez y media más grande que este. Además, debes dejar suficiente espacio entre las plantas: lo ideal es entre 80 y 100 centímetros. Un estimulador de raíces como el COMPO Turbo raíces, que simplemente se mezcla con la tierra, también puede favorecer el desarrollo de raíces fuertes: activa y acelera el crecimiento radicular, lo que permite que se formen raíces profundas.
3. Plantar hortensias: antes del trasplante, sumerge el cepellón en agua durante unos minutos para que la tierra pueda absorberla. A continuación, coloca las plantas en los hoyos, enterrando únicamente el cepellón para que quede a ras del suelo. A continuación, rellena los huecos del hoyo con substrato, sin compactarlo demasiado. Hazlo con cuidado y no aprietes el suelo con demasiada fuerza.
4. Riego: riega bien el arbusto. Para ello, puedes utilizar el agua que queda en el cubo en el que sumergiste previamente el cepellón. Consejo: vierte el agua directamente sobre la tierra y no la eches por encima de la planta.

Las hortensias en maceta deberían trasplantarse cuanto antes a una maceta más grande y, dependiendo del tamaño y la edad de la planta, cada dos o cuatro años. En ese momento, las raíces ya habrán colonizado casi por completo la tierra, que además habrá perdido frescura y nutrientes. Añadir una parte de substrato nuevo no solo aporta a tus hortensias todos los nutrientes necesarios, sino que, al mismo tiempo, actúa como depósito de agua. Si trasplantas las hortensias con regularidad, aumentas la floración y reduces el riesgo de estrés hídrico.La mejor época para el trasplante de hortensias en maceta es la primavera. Para ello, sigue estos pasos:
1. Elige una maceta adecuada: utiliza una maceta que cuente con orificios de drenaje, para que el exceso de agua pueda salir y minimizar así el riesgo de pudrición de las raíces. La maceta debe ser, como mínimo, una vez y media más grande que el cepellón.
2. Preparar el drenaje: rellena aproximadamente una cuarta parte del fondo de la maceta con piedra pómez o púmice como COMPO BIO Granuplant®. Este material no solo es más sostenible que la arcilla expandida convencional, sino que también tiene una gran capacidad de retención y conducción del agua. Dado que a las hortensias les gusta la humedad, pero no estar completamente empapadas, de esta forma podrás controlar aún mejor el suministro de humedad.
3. Plantar la hortensia: mientras preparas los pasos 1 y 2, puedes sumergir la maceta de tu hortensia en un cubo de agua durante unos minutos. Cuando el cepellón se haya empapado bien, la planta estará lista para trasplantarla a su nueva maceta. No la entierres a más profundidad de la que estaba en su maceta anterior. Utiliza el substrato para acidófilas COMPO SANA ® Hortensias y Azaleas para garantizar que factores como el pH del suelo y el aporte de nutrientes sean los adecuados. Añade el nuevo substrato sin apretar y, a continuación, compáctalo ligeramente con las manos.
4. Riego: por último, riega abundantemente tu hortensia en maceta. Utiliza, por ejemplo, el agua sobrante del cubo en el que la has sumergido antes del trasplante.
En el jardín, es habitual preguntarse qué plantas pueden convivir sin problemas con las hortensias para rellenar el resto del parterre. Aquí encontrarás algunas ideas sobre qué plantas combinan especialmente bien con las diferentes especies de hortensias:
| Tipo de hortensia | Plantas adecuadas para el parterre |
| Hortensias comunes | Rododendro, corazón de María, fucsia, hosta |
| Hortensias de montaña | Rododendro, heuchera |
| Hortensias paniculadas | Iris, delfinio, equinácea, tejo, laurel cerezo, boj |
| Hortensias arborescentes | Rosas silvestres, sedum alto, echinops/ cardo globoso |
| Hortensias aterciopeladas | Rododendros, anémonas, heucheras |
| Hortensia de hoja de roble | Hamamelis, geranio vivaz, heucheras, plantas aisladas |
Las hortensias se consideran ligeramente tóxicas. En efecto, todas las partes de la planta contienen sustancias tóxicas que pueden ser perjudiciales tanto para las personas como para los animales. Sin embargo, esto suele ocurrir solo en caso de ingestión. En ese caso, pueden aparecer problemas circulatorios, molestias gastrointestinales y dificultad para respirar.
En raras ocasiones también pueden producirse alergias de contacto e irritaciones cutáneas asociadas. No obstante, puedes plantar hortensias en el jardín sin ningún problema. Dado que la planta tiene un sabor amargo, es poco probable que se consuma en exceso. Igualmente, advierte a los niños de que las flores no son comestibles y coloca la planta de tal forma que sea inaccesible o de difícil acceso para las mascotas.
Cuidar adecuadamente
Cuidar las hortensias

Sí, las hortensias necesitan mucha agua. Lo indica su propio nombre científico: el nombre botánico «Hydrangea» se compone de las palabras griegas «hydro» (agua) y «angeion» (barril o jarra) y, a veces, se traduce como «bebedora de agua». La tierra debe mantenerse siempre bien húmeda, pero hay que evitar el encharcamiento. Durante los meses más cálidos del verano, puede ser necesario regar incluso dos veces al día, preferiblemente por la mañana y por la tarde. Observa sus hojas: cuando las veas mustias sabrás que la tierra está demasiado seca. E incluso las plantas que pasan el invierno al aire libre deben regarse de vez en cuando, para que la tierra no se seque.
No utilices de forma habitual agua con cal, es decir, agua dura, ya que las hortensias se marchitan rápidamente. Si es posible, utiliza agua de lluvia o agua del grifo descalcificada. Si tras el riego se acumula agua sobrante en la maceta exterior, lo mejor es vaciarla a más tardar media hora después.
Es importante abonar las hortensias para un cuidado correcto y para favorecer la formación de yemas y flores. En COMPO disponemos de un abono de liberación prolongada ecológico COMPO BIO Abono Plantas Acidófilas o de su versión mineral COMPO Abono Hortensias. Especialmente en macetas, donde los nutrientes se agotan con especial rapidez, es recomendable incorporar el abono justo al plantarlas. Sin embargo, a finales de verano se debe suspender la fertilización. En el artículo «Fertilizar hortensias» te explicamos por qué es así y por qué no es buena idea abonar las hortensias con posos de café u otros remedios caseros. Allí también le explicamos por qué, en el caso de las hortensias azules, es necesario utilizar COMPO Azulador Hortensias.

Para que tus hortensias crezcan bien y puedas disfrutar de muchas flores, hay que podarlas una vez al año. El mejor momento para podar tu hortensia no es al final de la floración, sino a principios de primavera, es decir, a finales de febrero o principios de marzo, cuando ya no se esperan heladas demasiado fuertes. En zonas con inviernos rigurosos, evita cortar las flores marchitas, ya que sirven de protección contra las heladas.
Así pues, en otoño, deja las flores marchitas tal y como están.
A la hora de podar, se aplican normas diferentes según las distintas especies de hortensias. Para ello, las hortensias se agrupan en categorías con distintas técnicas de poda: las hortensias paniculadas y las hortensias arborescentes, por ejemplo, se podan de forma diferente a la hortensia común. En el artículo «Poda de las hortensias» te explicamos a qué grupo pertenece tu hortensia y qué debes tener en cuenta a la hora de podarla.
¿No te cansas nunca de tus hortensias? La forma más fácil de propagarlas es mediante esquejes. También es posible propagarlas mediante acodos o por división. No te recomendamos sembrar semillas, ya que son muy pequeñas y germinan con relativa dificultad. Además, hay muchas plantas que no producen semillas, ya que solo tienen flores falsas no fecundadas. Entre ellas se encuentra, por ejemplo, la hortensia común (Hydrangea macrophylla).
1. Acodo
Este método es especialmente adecuado para las hortensias trepadoras, ya que tienen tallos largos. Sin embargo, en realidad no suelen multiplicarse mediante acodo aéreo, sino mediante acodos bajos o rastreros. Las plantas producen estolones de manera natural, lo que les permite propagarse. Es exactamente lo mismo que hacen las fresas o la cinta. En este caso, la punta del tallo queda cubierta de tierra. En el caso de un acodo rastrero, en cambio, lo que se cubre de tierra es la parte central del tallo, dejando la punta visible. Este tallo desarrolla raíces y, más tarde, puede separarse de la planta madre y plantarse en un lugar adecuado.
2. Esquejes
La multiplicación mediante esquejes es algo más rápida que con los acodos. Para ello, en verano, aproximadamente en junio o julio, corta un brote joven con dos pares de hojas que aún no tenga capullos. El esqueje debe tener una longitud de entre cinco y diez centímetros aproximadamente. A continuación, clávalo en un recipiente pequeño con el substrato COMPO BIO Semilleros y aromáticas riégalo con regularidad para que no se seque. Cuando la plantita haya enraizado bien al cabo de unas semanas, puedes trasplantarla a una maceta más grande con substrato especial para hortensias.
3. División
La división es muy efectiva, por ejemplo, para las hortensias paniculadas. Para ello, en primavera u otoño, divide el cepellón en dos partes iguales y vuelve a plantarlas. Si tienes previsto trasplantar tu hortensia, es un buen momento para hacerlo. Para dividirlas, puedes utilizar, por ejemplo, una pala o un cuchillo desinfectados con alcohol.
Nota: las plantitas son bastante delicadas al principio. Por eso, te recomendamos que cultives las plantas obtenidas de la división o de los esquejes en macetas por el momento y que esperes al año siguiente para trasplantarlas al parterre del jardín. Hasta entonces, podrán crecer con fuerza. Durante el verano, las hortensias ya pueden disfrutar del sol al aire libre. Cuando se acerque el invierno, lo mejor es meter las plantas en casa para protegerlas de las heladas.
En buena parte de España —especialmente en el litoral mediterráneo y el sur— las hortensias pasan el invierno al aire libre sin mayores cuidados, ya que las heladas son suaves o inexistentes. Las medidas de protección que siguen son realmente necesarias solo en el interior continental y en zonas de montaña donde las heladas son intensas.
Y es que la resistencia al frío de las hortensias no es fiable. Por eso, te recomendamos resguardar tus plantas en el interior de casa o en un invernadero si es posible. En el caso de las hortensias plantadas en parterres y de las trepadoras, que no se pueden meter en casa, se recomienda tomar medidas de protección contra las heladas.
Protección invernal de las hortensias en el jardín
Acuérdate de proteger las plantas del frío y las heladas con un saco de yute, ramas de pino o mantillo alrededor de la planta. La parte aérea puedes cubrirla con manta térmica o velo de hibernación. A principios de primavera, debes contar con heladas tardías, sobre todo por la noche, por lo que conviene mantener la protección durante el tiempo necesario.
Protección invernal de las de las hortensias en maceta
Antes de la primera helada, puedes trasladar tus hortensias en maceta a un lugar más apropiado para que pasen el invierno. Lo ideal es que la temperatura en ese lugar no supere los cinco grados. También puedes ubicarlas en un invernadero, una galería o un garaje siempre que cuenten con luz y una buena ventilación. Si no tienes opción de mantener la hortensia en casa en estas condiciones, es mejor que dejes la maceta en el exterior y la protejas igual que si estuviera plantada en el jardín, usando un saco de yute, ramas de pino, mantillo o manta térmica. Coloca la maceta cerca de una pared que reciba sol directo —allí hace más calor— y, a ser posible, en una zona cubierta para evitar que reciba más agua de la necesaria.
La hortensia pierde todo su follaje en invierno. Retira las hojas secas para evitar que se pudran y aparezcan focos de enfermedad. Si la planta pasa el invierno en casa, a partir de enero o febrero puedes colocarla en un lugar algo más cálido y luminoso. Lo ideal es que las temperaturas se mantengan por debajo de los 20 grados. Puede recibir sol directo en esta época, incluso en un invernadero. En mayo (o cuando ya no haya riesgo de heladas), puedes sacarla al aire libre.
Si las flores, que normalmente son tan vistosas, no aparecen, puede deberse a varias razones:
1. Ubicación inadecuada: comprueba el pH del suelo y, si es necesario, corrígelo con un substrato especial para hortensias. Encontrarás consejos para medir el pH en nuestro artículo sobre cómo medir el pH del suelo.
2. Riego inadecuado: las hortensias necesitan riegos abundantes y no les gusta pasar sed. Sin embargo, la tierra tampoco debe estar encharcada. Para saber cuándo regar, lo mejor es hacer la prueba del dedo, hundiéndolo en el substrato para comprobar si sigue húmedo.
3. Falta de nutrientes: para poder formar yemas y flores, tu hortensia necesita bastante energía y nutrientes. Si no los tiene, la floración será más escasa, por lo que hay que abonar regularmente con un abono específico para hortensias.
4. Abonado tardío: utilizar un fertilizante nitrogenado a finales de año puede provocar la ausencia de flores, ya que en esa época, las plantas son muy sensibles a las heladas. Es preferible utilizar un abono rico en potasio para realizar un último abonado a finales de verano que las preparará para afrontar el frío invierno.
5. Poda demasiado drástica: si has podado demasiado la hortensia, es posible que no forme nuevos brotes o que simplemente tarde un poco más en florecer.
6. Daños por heladas: la hortensia no es resistente al frío intenso. Si la protección invernal es insuficiente, los brotes de la hortensia pueden congelarse. En el artículo «Daños por heladas en las hortensias» te explicamos cómo tratarlos y cómo evitarlos.

En general, las hortensias se consideran plantas resistentes. Sin embargo, de vez en cuando también pueden sufrir enfermedades y plagas. Las cochinillas algodonosas y las harinosas se sienten muy a gusto en estos arbustos. Estas plagas se pueden combatir, por ejemplo, con COMPO BIO Insecticida Cochinillas. Otra plaga habitual en las hortensias son los escarabajos de la vid, que suelen roer las hojas de la hortensia y cuyas larvas pueden provocar síntomas de desecación.
Además, en ocasiones aparecen enfermedades como el oídio o el moho gris. Mientras que en el oídio las hojas, las puntas de los brotes y los capullos presentan manchas blancas o una capa blanca, el moho gris también se manifiesta mediante una pelusa blanquecina en la madera. Las partes afectadas de la planta deben retirarse inmediatamente y a continuación, conviene aplicar un fungicida como COMPO Duaxo® Fungicida Polivalente.
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