
El punto culminante en la huerta
Has sembrado, plantado, abonado, regado y cuidado. En consecuencia, tienes plantas vigorosas y sanas que te recompensarán con abundantes y sabrosas cosechas. Sin embargo, ¿cómo puedes saber cuándo tus hortalizas están maduras y aptas para la cosecha? Descubre con nosotros todo lo que necesitas saber sobre la cosecha de las hortalizas.

Hortalizas precoces y tardías, y la hora del día
Hay dos categorías de cosecha de hortalizas: precoz y tardía. El colinabo, el guisante, el calabacín e, incluso, el pepino son hortalizas precoces. Se deben cosechar oportunamente, ya que un periodo de maduración demasiado prolongado supondría el almacenamiento de sustancias amargas que afectarían negativamente el sabor. Al contrario, las hortalizas tardías son mucho más sabrosas con el paso del tiempo, por lo que puedes esperar un poco más antes de cosecharlas sin que ello suponga ningún problema. Las verduras de raíz —por ejemplo, la zanahoria o el rábano rusticano— y las variedades de repollo como la col rizada y la col de Bruselas forman parte de las denominadas tardías. Por ejemplo, las diferentes variedades de repollo revelan todo su aroma únicamente después de las primeras heladas nocturnas. Es difícil precisar una fecha de cosecha debido a la gran variedad existente de hortalizas, además depende del momento de la siembra, y esta puede variar en función del área geográfica donde cultivamos.
Como norma general, cosecha a primera hora del día o a última de la tarde, las temperaturas son más bajas y la humedad un poco más elevada. Evita cosechar cuando las temperaturas son muy elevadas o con lluvias muy intensas.
¿Cuál es el mejor momento para cosechar las hortalizas?

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Es fácil determinar el grado de madurez de un tomate por su color. El color debe de tener según la variedad un tono rojo, anaranjado o amarillo, intenso, sin partes verdes o blanquecinas. Si presionamos el fruto este debe hundirse ligeramente, pero mantenerse firme. Otro factor a tener en cuenta es el tamaño, es importante saber según la variedad el tamaño normal al final del ciclo. Aunque en huertos familiares podemos cosechar en el momento óptimo de maduración, el tomate permite cosechar antes, y ponerlo a madurar en una zona cálida y soleada como el alfeizar de una ventana.

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La cosecha del pepino y del calabacín no se debe retardar. Por un lado, los frutos jóvenes son más sabrosos y, por el otro, una cosecha precoz permite el desarrollo de otros frutos hasta octubre. Utiliza un cuchillo afilado y corta los pepinos o los calabacines directamente en sus pedúnculos. Así, evitarás daños en las plantas y favorecerás el crecimiento de nuevos frutos. El dejar que se desarrollen en exceso puede afectar negativamente a su sabor y textura.

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Llega la hora de cosechar los pimientos cuando están amarillos, anaranjados o rojos (según la variedad). En el caso de variedades que tradicionalmente se consumen de coloración verde deben cosecharse antes de que enveren a rojo. Y en el caso de los pimientos de padrón antes de que se desarrollen en exceso. Despréndelos cuidadosamente de las plantas.

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Tradicionalmente, las calabazas se cosechan de septiembre a octubre, a más tardar antes de las heladas. El grado de maduración se determina por la lignificación de los pedúnculos, por el sonido algo hueco de las calabazas, y la planta esta medio seca. Cuanto más intenso sea el color, más sabrosos serán los frutos y mayor será su contenido en vitaminas. Evita eliminar los pedúnculos para que los frutos se conserven durante más tiempo. Si cosechamos antes de tiempo el contenido en azucares será menor y su conservación peor.
¿Cuál es el mejor momento para cosechar las hortalizas?

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Por lo general, la zanahoria desarrolla un mejor sabor y un tamaño óptimo al final de la maduración. El extremo de las zanahorias maduras comienza a redondearse y el cuerpo alcanza un diámetro de 12 mm, algo que varía según la variedad. Las zanahorias suelen sobresalir un poco de la tierra y las puntas de las hojas comienzan a decolorarse. También puedes apartar la tierra un poco para ver el tamaño de las zanahorias. En general, las zanahorias no se deben desenterrar para cosecharlas, más bien, se deben arrancar. No pasa nada si la dejamos un poco más en la tierra, su sabor no se verá afectado, por lo que nos permite una cosecha escalonada.

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Por lo general, las patatas se cosechan aproximadamente tres meses tras la plantación, dependiendo de la variedad. El comienzo del marchitamiento de las hojas marca el momento oportuno para cosecharlas. Una horquilla es ideal para cosecharlas, basta con levantar la parte aérea de las patatas. Arranca las patatas con precaución y en días secos sin que el terreno este muy húmedo. Una vez recolectadas déjalas secar por completo y almacénalas en un lugar seco, fresco y ventilado.

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Puedes cosechar los primeros tubérculos grandes de remolacha tres o cuatro meses después de la siembra. Las remolachas jóvenes son más aromáticas y deliciosas. Cuanto más tiempo pase, mayor será el contenido de agua. No esperes hasta que unos círculos blancos se formen en la pulpa.

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Los rábanos se desarrollan muy rápidamente, por lo que no deberían pasar más de seis semanas en la tierra para evitar el riesgo de que pierdan su típico sabor y volverse tan fibrosos y esponjosos que terminen por explotar. Alcanzado un tamaño de 2 a 3 cm, llega el momento de cosechar los rábanos arrancándolos del suelo cuidadosamente

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Es posible cosechar las cebollas para su consumo inmediato transcurridos de tres a cuatro meses de la plantación. Para la cosecha de las cebollas previstas para su almacenamiento, es mejor esperar a que su follaje se haya plegado espontáneamente. Así, serán más robustas y se conservarán mejor. Tras la cosecha, deja que las cebollas se sequen superficialmente durante algunos días al sol para que las capas exteriores se sequen bien, de manera que los bulbos se conserven durante más tiempo.

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El colinabo estará maduro entre seis y ocho semanas tras la siembra. Debe haber alcanzado el tamaño de una pelota de tenis. No obstante, algunas variedades pueden alcanzar tamaños mucho más grandes. Para cosechar, basta con pasar un cuchillo por debajo del colinabo y cortar las hojas grandes.
¿Cuál es el mejor momento para cosechar las hortalizas?

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Las habas también madurarán en pocas semanas. Antes de cosechar, parte una vaina en su sección superior: las habas pueden cosecharse cuando el punto de corte es verde y jugoso. Recoge las vainas pellizcando a la altura del vértice con los dedos. Una cosecha regular estimula la formación de nuevas flores y, por lo tanto, de futuros frutos. Si quieres consumirlas en fresco debes recolectarlas cuando la vaina está tierna, si las vas a dejar para consumir seca debes dejar que la vaina madure por completo. Las habas frescas suelen tener la piel más fina y textura más agradable a la hora de consumirlas. Y las puedes conservar perfectamente durante meses en el congelador.

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El maíz se puede cosechar a partir del momento en que los pelos de las mazorcas se oscurecen o ennegrecen, las hojas se secan y las puntas son marrones. Parte ligeramente un grano usando la punta de un cuchillo. La salida de un jugo lechoso marca el momento de recoger las espigas o mazorcas. Si el mencionado jugo es transparente, aún habrá que esperar un poco. Al igual que con las habas, en el maíz, una vez cosechado, el azúcar se transforma en almidón. Así pues, también se aconseja no esperar demasiado antes de consumir. También el maíz fresco permite su congelación.

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En principio, se puede distinguir entre lechugas arrepolladas (tipo iceberg) y lechugas para cosechar hojas sueltas (tipo batavia o variedades baby)o para cortar. La lechuga arrepollada se cosecha cortándola a aproximadamente 2,5 cm por encima del suelo con la ayuda de un cuchillo afilado. La lechuga para cortar se cosecha eliminando las hojas exteriores en función de la cantidad que se desee, permitiendo que salgan nuevas hojas, cosechando de manera escalonada. Cosecha siempre las lechugas evitando que suban a flor, su sabor será más amargo y su textura menos tierna.

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Los guisantes finos se pueden cosechar entre dos y tres meses después de la siembra, aproximadamente. Cuanto más tiernos, más sabrosos. Al cosechar, el gusto se modifica, ya que el azúcar comienza a transformarse en almidón. Por lo tanto, no es aconsejable almacenar los guisantes de tu huerta, por lo que debes usarlos (consumirlos o procesarlos) inmediatamente después de la cosecha. Los guisantes frescos permiten su congelación, puedes hervirlos durante un par de minutos y luego pasarlos por agua con hielo, antes de congelarlos.
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