
Suspensiones floridas, plantas colgantes, jardines verticales y estanterías escalonadas: son muchas las plantas que se desarrollan bien cuando se colocan en un lugar alto y no solo porque ya no queden alféizares libres. ¿Pero cuáles son las plantas que se pueden colocar en un lugar alto y qué hay que tener en cuenta a la hora de cuidarlas? ¡Te proponemos un resumen!

En el caso de las plantas cuyos tallos crecen en cascada, fija macetas de plástico, cerámica o madera a un muro o un techo. Por lo general, las macetas para plantas colgantes llevan asas o cadenas ya colocadas para suspenderlas en soportes adecuados. La técnica del macramé es muy popular, ya que permite colgar cualquier tipo de maceta dentro de una red de nudos.
Si no deseas suspender tus plantas, puedes colocarlas sobre baldas, cajoneras pequeñas, cajas, taburetes o pedestales. Así, puedes situarlas a diferentes alturas y crear en tu hogar un «ambiente selvático» muy vistoso.
Independientemente del modo de suspensión o del aspecto de la planta, se deben tener en consideración las necesidades reales de espacio y cuidados de cada planta. Algo muy importante en las plantas colgantes es comprobar de antemano si la planta necesita sol o sombra. Evita ubicaciones muy oscuras y no cuelgues las macetas demasiado altas, de manera que las plantas reciban la luz del día y que no tengas problemas para regarlas.
También te aconsejamos pensar en el tipo de superficie que quedará debajo antes de elegir el sitio. Siempre existe la posibilidad de que se filtre agua de riego o que caigan hojas secas. Una alfombra clara o un mueble delicado son menos adecuados (al menos sin protección adicional) que un suelo de baldosas.
Asegúrate de que los soportes sean lo suficientemente robustos como para aguantar el peso de la planta más el de la tierra húmeda. Las plantas no deben estar demasiado inclinadas para evitar que la maceta se caiga al tocarla. Y riega sin encharcar.

Las plantas de interior con tallos que crecen hacia abajo son las más adecuadas para colocar en altura. Los helechos son un buen ejemplo: lucen estupendamente colgados con mucho espacio a ambos lados o en lo más alto de una estantería. Las ventajas no son solo estéticas: estas plantas se desarrollan bien cuando disponen de espacio suficiente y sus tallos no tocan el suelo. Las puntas de la cinta o malamadre se vuelven marrones cuando los tallos tocan el suelo u otra superficie, aunque esté bien cuidada.
Hay otras plantas de interior que, a pesar de ser trepadoras o rastreras, pueden cultivarse como colgantes: potos, malamadre, monstera, filodendro, culantrillo de pozo, flor de cera, collar de corazones, algunas peperomias o tradescantias. También hay que considerar las suculentas, entre ellas el Senecio rowleyanus (collar de perlas o planta rosario) o las variedades del género Rhipsalis.

La tierra
Llena las macetas de una tierra de calidad, mullida, aireada y con buenas propiedades de retención de humedad. Aquí, te proponemos nuestro substrato COMPO SANA® Planta Verde. Los substratos COMPO contienen un abono que aporta los nutrientes necesarios durante 6 semanas y microelementos que contribuyen al crecimiento de unas plantas sanas y fuertes. El crecimiento de las raíces mejora notablemente y favorece el desarrollo de un follaje decorativo.
El riego
En general, es idéntico al de las plantas colocadas en el alféizar de una ventana; sin embargo, a veces resulta más difícil saber si la tierra está seca o húmeda. Por eso conviene estar atento: muchas de las plantas mencionadas necesitan una humedad constante, mientras que otras pueden morir si se encharcan. La mayoría de los cubremacetas para plantas colgantes son estancos para evitar derrames, por lo que el agua sobrante no tiene salida. Comprueba la humedad del substrato antes de regar y vacíalos si ha quedado agua acumulada.
Cuidado de las hojas
Es recomendable eliminar el polvo de las plantas colgantes con regularidad. Para ello, puedes usar productos para el cuidado de las hojas, adecuados para las plantas de interior con follaje duro, que aportan un bonito brillo. Si hay mucho polvo, también puedes ducharlas: lávalas con suavidad de arriba abajo y déjalas secar antes de volver a colgarlas.
Abonado
Al igual que ocurre con la mayoría de las plantas en maceta, las plantas colgantes necesitan un aporte de nutrientes suficiente, ya que disponen de poco substrato. Abónalas semanalmente de marzo a octubre (en zonas cálidas, puede que hasta noviembre) añadiendo un abono líquido al agua de riego. Si lo prefieres, puedes usar un abono de liberación lenta: dos aplicaciones son suficientes para toda la temporada.
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